Pues si, sé que este título suena demasiado “Grinch” que ya en el ambiente se respira el aroma navideño a todo lo que da, que las esferas , los arbolitos y uno que otro nacimiento invaden la ciudad y que todos (o por lo menos) la mayoría de los seres humanos de este lado del hemisferio se preparan para recibir estas fechas llenas de magia y buenos deseos. (sic) Y no necesito hablar de la parte caótica porque es bien sabido que las largas filas en los centros comerciales, las compras de pánico, el tráfico y la histeria colectiva son sólo un “pequeño” precio que hay que pagar para sobrevivir cada navidad. No es que tenga traumas psicológicos, quizá solo soy un poco amargosa como me dicen cada año, pero cómo no serlo, ésta definitivamente no será una blanca navidad (de inicio por que vivimos en una zona geográfica que no es propicia a la nieve en el sentido exacto de la palabra) pero sobre todo porque aunque el mensaje y la esencia del “espíritu” navideño es ( o debería ser) la unión familiar, el amor , el perdón , la esperanza y todas esas cosas lindas que predican la mayoría de las religiones; la realidad , todos sabemos bien es otra.
No voy a dedicar este articulo a atacar la terrible conquista ideológica que nuestro vecino del norte ha consolidado durante las últimas décadas, ni siquiera me burlaré de Santa Claus ( la verdad es que le pedí unas balas de plata para matar algunas alimañas), porque de una u otra forma el “american way of life” ya es (aunque a muchos no les guste) parte de nuestra (anti) cultura mexicana.
A muchos la navidad nos trae recuerdos de la infancia, los juegos con los primos, la cena con toda la familia y aquel tío que sólo se aparecía en esas fechas; la comida , los regalos , los dulces ¡oh si! … las piñatas y aguinaldos repletos de dulces… por algo esta temporada es la favorita de niños y bastantes adultos, ¿pero que hay del otro lado? No todo es felicidad decembrina no podemos dejar de lado la realidad económica, política y social que sufre nuestro país y es que aunque quisiéramos omitirla este mes muchas amas de casa tendrán que cambiar el pavo por pollo, la pierna cortarla en pedacitos más pequeños, racionar el spaguetti y quizá gracias a los recientes impuestos, omitir el brindis.
Esperamos que en los días venideros el furor navideño nos invada a todos y descansemos un rato de ataques entre candidatos, pleitos en Iztapalapa, y legisladores incompetentes que aunque son nuestra realidad, trataremos de omitir estos días. Esperemos poder enfocarnos en las posadas, los convivios y uno que otro intercambio obligado, disfrutemos a la familia (no hay que sufrirla) total es sólo una vez al año.
Mientras tanto disfrutemos los 3 millones de pesos que el gobierno municipal invirtió en la “villa mágica” para gozo de todos los poblanos, que por cierto tenemos el 6to lugar a nivel nacional de pobreza , ya saben así somos en esta hermosa Puebla de contrastes en donde hasta la derecha radical (AN) coquetea descaradamente con la “izquierda” empostada del PRD…
Por ahora trataré de encontrarle lo bueno a la navidad, mientras me divierto con las declaraciones de Secretarios que se despiden de sus Secretarías, Presidentes que no llenan sus presidencias (por enanos claro) pejewarriors que le escriben cartitas a Andrés Manuel, y empresarios que se lamen los bigotes exigiendo se les venda (y barato) la riqueza energética del país…
Disfruten la navidad y estas fechas de celebración (aunque no haya mucho que celebrar) hagamos un análisis personal y como cada año que termina siempre nos queda la esperanza del año que comienza que no hay que olvidar será el bicentenario de la lucha por nuestra independencia pero sobre todo cien años de nuestra REVOLUCIÓN lucha que podría inspirarnos mucho a dejar de ser espectadores mudos o bloggeros quejumbrosos…
Publicado en www.ideasenrojo.blogspot.com el 07 de Diciembre de 2009