Estoy encerrada en mi cuarto, me asomo por la ventana, una botella llena de whisky mi única compañía...
Ese día no tenía nada bueno que hacer, a decir verdad debía estudiar para mi examen de Economía Política, pero la idea no era muy agradable que digamos.
Terminaba de masticar el pellejo empanizado que me cobrarían como milanesa cuando tu amigo Julio arribó a la concurrida cafetería de la facultad de Derecho; me saludó, platicamos de estupideces y finalmente terminó por invitarme a la fiesta de Erick. El tal Erick siempre me había gustado, pero tenía que estudiar, no estaba de humor como para fiestecitas, además iría el pesado de Miguel Angel y realmente no se me antojaba pasar la noche en compañía: de un güey que era mas perro que un agente de tránsito, una bola de niños fresas y litros y litros de cerveza... odio la cerveza. Cuando tu amigo estaba a punto de comprender que yo realmente no tenía la menor intención de ir sacó de su inseparable mochila azul una botella de whisky; no soy una alcohólica empedernida, pero no todos los días se puede disfrutar un chivas y además de gorra... por lo que terminé el último bocado de una masa amarillenta y gelatinosa que pretendía ser flan, le pagué a la mesera y salimos de ahí.
Cuando llegamos a la susodicha fiesta, como me suponía, estaban ahí aglomerados los hijos de papi más insoportables que he visto juntos y también estabas tu; al principio, debo confesarlo, me caíste mal; eras el prototipo exacto del perfecto imbécil, pero a final de cuentas terminé por platicar contigo, conocerte y enamorarme de ti...
Vivimos cinco años llenos de felicidad, amor, problemas y pasión. Como todas las parejas reñíamos y como todas las parejas mas tarde en la cama lo olvidábamos. Yo te juré que sería tuya siempre y tu prometiste nunca dejarme... y créeme así será...
Ayer no llegaste a casa otra vez, por lo que tuve que ir a buscarte. Esta mañana recorrí toda la ciudad y ni un rastro de ti, parecía que te hubiera tragado la tierra, mi mente era un mar de confusión, hable con tus amigos, y solo confirmaban las teorías de los míos; no podía, no quería creer lo que al parecer todos ya sabían, todos menos yo...
Necesitaba hablar con alguien, sacar estos malos pensamientos de mi mente, quería llorar y requería un hombro para ello, por lo que me dirigí a casa de Carlos –ya había decidido no ir a clases de todos modos.-
Carlos era más que mi mejor amigo, era como el hermano que nunca tuve, fuimos compañeros de juegos en la primaria, mi confidente y cómplice en la secundaria, juntos nos graduamos de la prepa, fue él quien me llamó a las 7:00 de la mañana para felicitarme por haber entrado a la universidad, y el también fue quien me recomendó pensarlo mucho antes de irme a vivir contigo, nunca estuvo de acuerdo, pero finalmente, como siempre, me apoyó... En fin, mi vida siempre estuvo ligada a la de él por lazos muy fuertes; en cada momento trascendental de mi existencia él siempre estuvo ahí; y esta no sería la excepción...
Llegué a la unidad habitacional como muchas otras veces, caminé hasta el último edificio, subí las escaleras, llegué al departamento, levante la maceta como siempre y como siempre saqué la llave, abrí la puerta y entre... no estaba como muchas otras veces; pues bien, como muchas otras veces fui a la cocina, metí unas palomitas al microondas mientras prendía la tele en la habitación. Tenía pensado esperarlo hasta que llegara. De repente me di cuenta de que no estaba sola, unos gemidos se escuchaban en el baño, - inche Carlos ya se hecho otra al plato- pensé mientras devoraba las palomitas y veía Bob esponja. Entonces los gemidos se hicieron tan intensos que me despertaron al vouyerista que todos llevamos dentro, por lo que de puntillas fui acercándome poco a poco a la puerta del baño, giré la perilla con cautela, me detuve, el pensamiento de que lo que vería ahí podría ser muy grotesco me detuvo, pero finalmente pudo mas el morbo y me asomé...
Realmente era grotesco, sentí asco, parecía que la cabeza me iba a estallar, mis sentimientos eran un mar de confusión (sorpresa, odio, repulsión, tristeza, impotencia, etc...) después de vomitar bilis en la alfombra roja, en un acto de lo mas masoquista me asomé nuevamente al baño para estar segura de que no era mi imaginación y realmente era tu cuerpo desnudo el que sodomizaba el de Carlos...
Pero en fin, la vida sigue, creo que a Carlos no lo volveré a ver...trágico el acontecimiento de hace algunas horas, ¿cómo habrá llegado ese cable de alta tensión a la bañera de mi amigo justo cuando este tomaba una ducha?...
¿A ti? A ti mi amor no puedo guardarte rencor, te amo, y nunca me dejarás... beso tus labios fríos, disfruto tu cuerpo inmóvil, una catarsis de placer me estremece... pero es hora de estudiar, mañana tengo examen, bisturí en mano, hago un corte transversal, te beso; observo cuidadosamente tus vísceras, rayos, ¿ ese color verdoso será normal?, en fin de todas formas mañana creo que reprobaré medicina forense.
Sigo encerrada en mi cuarto, cierro la ventana una botella vacía de whisky mi única compañía....
Ese día no tenía nada bueno que hacer, a decir verdad debía estudiar para mi examen de Economía Política, pero la idea no era muy agradable que digamos.
Terminaba de masticar el pellejo empanizado que me cobrarían como milanesa cuando tu amigo Julio arribó a la concurrida cafetería de la facultad de Derecho; me saludó, platicamos de estupideces y finalmente terminó por invitarme a la fiesta de Erick. El tal Erick siempre me había gustado, pero tenía que estudiar, no estaba de humor como para fiestecitas, además iría el pesado de Miguel Angel y realmente no se me antojaba pasar la noche en compañía: de un güey que era mas perro que un agente de tránsito, una bola de niños fresas y litros y litros de cerveza... odio la cerveza. Cuando tu amigo estaba a punto de comprender que yo realmente no tenía la menor intención de ir sacó de su inseparable mochila azul una botella de whisky; no soy una alcohólica empedernida, pero no todos los días se puede disfrutar un chivas y además de gorra... por lo que terminé el último bocado de una masa amarillenta y gelatinosa que pretendía ser flan, le pagué a la mesera y salimos de ahí.
Cuando llegamos a la susodicha fiesta, como me suponía, estaban ahí aglomerados los hijos de papi más insoportables que he visto juntos y también estabas tu; al principio, debo confesarlo, me caíste mal; eras el prototipo exacto del perfecto imbécil, pero a final de cuentas terminé por platicar contigo, conocerte y enamorarme de ti...
Vivimos cinco años llenos de felicidad, amor, problemas y pasión. Como todas las parejas reñíamos y como todas las parejas mas tarde en la cama lo olvidábamos. Yo te juré que sería tuya siempre y tu prometiste nunca dejarme... y créeme así será...
Ayer no llegaste a casa otra vez, por lo que tuve que ir a buscarte. Esta mañana recorrí toda la ciudad y ni un rastro de ti, parecía que te hubiera tragado la tierra, mi mente era un mar de confusión, hable con tus amigos, y solo confirmaban las teorías de los míos; no podía, no quería creer lo que al parecer todos ya sabían, todos menos yo...
Necesitaba hablar con alguien, sacar estos malos pensamientos de mi mente, quería llorar y requería un hombro para ello, por lo que me dirigí a casa de Carlos –ya había decidido no ir a clases de todos modos.-
Carlos era más que mi mejor amigo, era como el hermano que nunca tuve, fuimos compañeros de juegos en la primaria, mi confidente y cómplice en la secundaria, juntos nos graduamos de la prepa, fue él quien me llamó a las 7:00 de la mañana para felicitarme por haber entrado a la universidad, y el también fue quien me recomendó pensarlo mucho antes de irme a vivir contigo, nunca estuvo de acuerdo, pero finalmente, como siempre, me apoyó... En fin, mi vida siempre estuvo ligada a la de él por lazos muy fuertes; en cada momento trascendental de mi existencia él siempre estuvo ahí; y esta no sería la excepción...
Llegué a la unidad habitacional como muchas otras veces, caminé hasta el último edificio, subí las escaleras, llegué al departamento, levante la maceta como siempre y como siempre saqué la llave, abrí la puerta y entre... no estaba como muchas otras veces; pues bien, como muchas otras veces fui a la cocina, metí unas palomitas al microondas mientras prendía la tele en la habitación. Tenía pensado esperarlo hasta que llegara. De repente me di cuenta de que no estaba sola, unos gemidos se escuchaban en el baño, - inche Carlos ya se hecho otra al plato- pensé mientras devoraba las palomitas y veía Bob esponja. Entonces los gemidos se hicieron tan intensos que me despertaron al vouyerista que todos llevamos dentro, por lo que de puntillas fui acercándome poco a poco a la puerta del baño, giré la perilla con cautela, me detuve, el pensamiento de que lo que vería ahí podría ser muy grotesco me detuvo, pero finalmente pudo mas el morbo y me asomé...
Realmente era grotesco, sentí asco, parecía que la cabeza me iba a estallar, mis sentimientos eran un mar de confusión (sorpresa, odio, repulsión, tristeza, impotencia, etc...) después de vomitar bilis en la alfombra roja, en un acto de lo mas masoquista me asomé nuevamente al baño para estar segura de que no era mi imaginación y realmente era tu cuerpo desnudo el que sodomizaba el de Carlos...
Pero en fin, la vida sigue, creo que a Carlos no lo volveré a ver...trágico el acontecimiento de hace algunas horas, ¿cómo habrá llegado ese cable de alta tensión a la bañera de mi amigo justo cuando este tomaba una ducha?...
¿A ti? A ti mi amor no puedo guardarte rencor, te amo, y nunca me dejarás... beso tus labios fríos, disfruto tu cuerpo inmóvil, una catarsis de placer me estremece... pero es hora de estudiar, mañana tengo examen, bisturí en mano, hago un corte transversal, te beso; observo cuidadosamente tus vísceras, rayos, ¿ ese color verdoso será normal?, en fin de todas formas mañana creo que reprobaré medicina forense.
Sigo encerrada en mi cuarto, cierro la ventana una botella vacía de whisky mi única compañía....

Chrys Sainos*
Y ante ustedes mi escritora favorita, sin mencionar una gran amiga.
ResponderEliminarHace tantos años que lei Botella de Whisky y aun me parece genial
realmente un escrito crudo pero perfectamente detallado amor que desespera amor que hiere amor que mata un buen escrito de una excelente amiga
ResponderEliminarNO ME ASOMBRA QUE ESCRIBAS CON TANTA PROFUNDIDAD, LA VERDAD TE SOBRA TALENTO NENA, QUE BUEN RELATO.
ResponderEliminarME GUSTO MUCHO!!